martes, 17 de enero de 2012

Visita al oftalmólogo

Cuándo es necesaria una visita al oftalmólogo?

Ante la necesidad de evaluar tu visión y la de los integrantes de tu familia, te sugerimos tomar nota de las recomendaciones que a continuación detallamos:

  • Infantes: Los bebés que han nacido antes de las 36 semanas de embarazo o prematuros, o los que han estado en incubadora, deben llevarse a consulta oftalmológica al mes de haber nacido. Por su parte, los bebés con bajo peso y aquellos con alteración de la forma, tamaño y color de sus ojos deberán ser llevados a control en sus primeros meses de nacidos.
  • Hasta los 5 años: Hay patologías que no son fáciles de descubrir a simple vista. Por ello, es importante llevar a tu hijo a un chequeo antes de los cinco (5) años y así poder tratar algún problema como son los errores refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo) y ambliopía (ojo vago o perezoso) u otras más fáciles de percibir, como ptosis (desprendimiento y caída del párpado superior) y estrabismo (ojos cruzados).
Resulta muy importante actuar de inmediato y así asegurar una mejoría considerable en el caso que en tu familia hayan existido problemas de visión, o en los que tu hijo parece tener alguna de las condiciones descriptas anteriormente, ya que con los años podría ser demasiado tarde. Todas las situaciones enumeradas más arriba pueden causar la ambliopía, condición que debe ser tratada entre los dos y cuatro (2 y 4) años de edad del niño para lograr la recuperación visual del ojo afectado.


  • Desde la pubertad hasta los 40 años se debe realizar un examen completo en dos períodos:
  1. por lo menos una vez entre los 20 y los 29 años,
  2. por lo menos dos veces entre los 30 y los 39 años.
Si tu detectas algunos de los siguientes síntomas en tus ojos debes acudir a un oftalmólogo lo antes posible:

  • Relampagueos de luz o flashes
  • Ojos resecos con picazón y ardor
  • Visión de manchas, moscas o puntos flotantes
  • Mancha oscura que aparece en el centro de la visión
  • Líneas o marcos que aparecen distorsionados o con formas curvas.

Recuerda usar lentes protectores cuando te encuentras expuesto al la luz solar, al practicar deportes al aire libre, al realizar tareas en el hogar, al manipular productos químicos, y/o en cualquier otra actividad que pueda perjudicar tus ojos.

     En la próxima entrada analizaremos cuándo es necesaria la visita a un oftalmólogo para las personas mayores de 40 años.

     Para ampliar detalles sobre este tema, haz Clic AQUÍ.




martes, 27 de diciembre de 2011

Retinopatía diabética

Conocemos que hay varios problemas de la visión relacionados con otras enfermedades o patologías. Veamos en esta entrada uno de ellos que, cuando surge, nos priva de disfrutar de una visión óptima.

Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, ubicado en Bethesda, MD, muy cerca de Washington, DC, la principal causa de ceguera en adultos en los Estados Unidos es la retinopatía diabética.

¿Qué es? ¿Cuáles son sus síntomas?
La retinopatía diabética ocurre cuando la diabetes daña los pequeños vasos sanguíneos presentes dentro de la retina. Es posible que al comienzo no lo notes. Los síntomas pueden incluir:

  • Visión doble o borrosa
  • Anillos, luces titilantes o manchas vacías en el campo visual
  • Manchas oscuras o flotantes
  • Dolor o presión en uno o en ambos ojos
  • Dificultad para ver objetos ubicados hacia las esquinas de los campos visuales.

¿Qué causa la retinopatía?
Se trata de un problema ocular causado por la diabetes. La retina es el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo. Para que puedas ver con claridad, tú debes tener una retina sana.

Si padeces diabetes, debes realizarte un examen oftalmológico completo todos los años. Si descubres y tratas estos problemas en forma precoz puedes salvar tu visión.

¿Cuál es el tratamiento para esta patología?
El tratamiento suele incluir terapia con láser o cirugía.

Para ampliar detalles de esta problemática, haz Clic AQUÍ.

Fuente consultada: www.nlm.nih.gov




martes, 13 de diciembre de 2011

Exámenes caseros de la visión (parte 2)

Continuamos en esta entrada revisando los exámenes caseros de la visión con los que podremos mejorar la vista. Veamos ahora el examen de Visión lejana.


     Se trata de emplear una tabla optométrica (1) normal utilizada por los médicos, pero adaptada para el uso en el hogar. A la tabla la debes fijar en la pared a nivel del ojo. Párate a una distancia de 3 metros (10 pies). Si usas anteojos o lentes de contacto para ver a distancia, colócatelos para el examen.

     Debes mantener ambos ojos abiertos y cubriendo uno de ellos con la palma de la mano. Se evalúa cada ojo por separado, primero el derecho y luego el izquierdo. Comenzarás a leer la tabla desde la línea superior, irás bajando línea por línea hasta cuando te sea muy difícil leer las letras. Registra el número de la línea más pequeña que pudiste leer correctamente. Ahora repite la operación con el otro ojo.

¿Cómo debes prepararte para el examen?
Necesitas de un espacio bien iluminado de al menos 3 metros (10 pies) de longitud para el examen de visión lejana y lo siguiente:

  • Cinta métrica o una vara de yarda.
  • Tablas optométricas.
  • Clavo o cinta para fijar la tabla en la pared.
  • Papel y lápiz para registrar los resultados.
  • De ser posible, un familiar u otra persona que te ayude.
  • Es importante que claves la tabla optométrica en la pared a la misma altura que tus ojos. Haz una marca en el piso, con un pedazo de cinta, exactamente a tres (3) metros (10 pies) de la pared donde está la tabla.


(1) Tabla Optométrica: Una tabla que se utiliza para medir la agudeza visual. Entre los tipos de tablas optométricas se incluyen los test de Snellen, Landolt y Lea.
Fuente: es.wikipedia.org


Para ampliar esta información, haz Clic AQUÍ.




martes, 29 de noviembre de 2011

Exámenes caseros de la visión (parte 1)

En una entrada anterior habíamos referido que en la actualidad existen exámenes caseros que podemos realizar en nuestro hogar para  evaluar el estado de nuestra visión. Son pruebas que miden la capacidad visual para ver los detalles finos de objetos y personas.


Recordamos que los distintos tipos de exámenes que podemos realizar en nuestro domicilio son: el de visión lejana, visión cercana y rejilla de Amsler. Veamos cada uno de ellos en detalle.

Examen con la Rejilla de Amsler
Debes sostener la rejilla justo frente a ti a una distancia de 36 centímetros (14 pulgadas) del ojo y mirar el punto que se encuentra en el centro de la rejilla, y no el tramado de ésta. El examen se hace con cada ojo por separado, primero el derecho y luego el izquierdo.

¿Qué debes ver?
Mientras observas el punto, verás el resto de la rejilla en su visión periférica. Todas las líneas, tanto verticales como horizontales, deben aparecer rectas e ininterrumpidas y encontrarse en todos los puntos de cruce sin que falten áreas. Si cualquier línea aparece distorsionada o interrumpida, anota su ubicación en la rejilla.

     Este examen ayuda a detectar la degeneración macular, una enfermedad que puede causar visión borrosa, distorsión o manchas en blanco. Si tú normalmente usas anteojos para leer, póntelos para este examen. Si usas bifocales, mira a través de la parte inferior para la lectura.

     A las personas que presentan riesgo de degeneración macular es probable que el oftalmólogo pueda aconsejarles que realicen el examen con rejilla de Amsler con más frecuencia. Nuestra recomendación es hacerse este examen una vez a la semana. Los cambios por la degeneración macular son graduales y puede que lo pases por alto si no haces el examen con regularidad.

     Encuentra más detalles en este sitio




viernes, 14 de octubre de 2011

Atletismo para la salud

El atletismo es una práctica muy beneficiosa para diferentes puntos del cuerpo y nos ayuda a que nuestra salud vaya de la mejor manera posible. Para las articulaciones es un deporte que viene genial, tanto para ganar flexibilidad como para la lubricación de las mismas articulaciones.


     A nivel cerebral se generan endorfinas con las que lograrás una sensación de bienestar general en tu cuerpo y mente. El correr de forma constante hará que engroses los huesos de las piernas y de los pies. Las células del cuerpo se verán beneficiadas, quemando grasa y aumentando el nivel de encimas.

     Si queremos reducir la grasa corporal, es un muy buen ejercicio, ya que con media hora de carrera constante unos tres días por semana quemaremos unas 1.300 calorías a la semana.

     Las paredes del corazón y los ventrículos amplían su grosor y tamaño, permitiendo así que, con cada latido, ingrese más sangre a los pulmones. En los niños tiene un beneficio especial para estimular las hormonas de crecimiento y desarrollo muscular. Es recomendable recorrer de 25 a 50 kilómetros diarios para reforzar el sistema inmunológico.


Aporte de
Sonia del Álamo, Madrid, España
Contacto: webs.amigas.8@gmail.com